En épocas de año nuevo (2017) compre una maleta que quería desde hace mil, la vi en Burlington a un preciazo y no me pude resistir, claro que cuando salí de la tienda me arrepentí porque uno de mis propósitos para este año era literalmente “no viajar”, así es, leyeron bien… NO VIAJAR!  

Díganme ¿a quién no le gusta viajar? hay gente que prefiere estar en sus casas y cool por ellos pero para mi el conocer lugares nuevos, hablar con gente, ver paisajes que nunca he visto, oler aromas desconocidos, probar diferentes culturas, etc. son cosas que me encantan, solo que este año había decidido que mi dinero iba a ser invertido en algo diferente para alcanzar otros sueños. Y pues ya, guarde mi maletita nueva con la esperanza de poder utilizarla algún día no muy lejano, claro que a la primera que pude la utilice para ir a un retiro en Villa de Santiago jaja y la neta no pensé que mi maletita nueva iba a llegar más lejos que Santiago esté 2017 y vaya sorpresa, la vida no deja de maravillarme.

Por Dios me siento bendecida (yo que creo en él), si habláramos de suerte soy una persona muy afortunada, si creyera en los dioses mayas o griegos de igual manera me sentiría consentida por ellos, y es que, cuando digo que la vida no deja de sorprenderme lo digo en serio.

Verán, en estos días viajo con mi familia y la neta ¿quién iba a pensar que la vida me iba a dar esta oportunidad otra vez?. Siento muchas ganas de compartir mi felicidad la cual va más allá del hecho de que voy a desempolvar esa maleta que me ha estado esperando para que la use (me la imagino tipo Woody esperando a que Andy juegue con él cuando Buz era el juguete nuevo); la verdadera razón por la que me siento extremadamente feliz y agradecida con la vida es porque hace un año ni yo me iba a imaginar que el día de hoy tendría la oportunidad de tener a mi familia (completa) y menos realizando un viaje todos juntos. 

Hace un año yo llegué a pensar que mi papá no pasaba el 2016, no sabia que hacer, que decir, como actuar ni que pensar así que lo deje en manos del mero mero y ofrecí mi trabajo en misiones. Ofrecí mi creatividad, mi tiempo, entrega, servicio, mis pensamientos, y todo lo que soy por la unión de mi familia y la salud de mi papá.

IMPORTANTE: No estoy diciendo que yo soy wow y no me creo la gran cosa.

La primera vez que me fui de misiones sentí que la vida me dio una cachetada de estas que te tumban al piso; como si alguien me estuviera despertando de un sueño profundo con un “Ice Bucket Challenge” a la realidad. En esas misiones comprendí lo que es la pobreza (en cuanto a cosas materiales), aprendí a valorar las cosas que tengo y a su vez a dar gracias. Así es misiones, si lo has vivido lo sabes.

La última vez que estuve de misiones el aprendizaje fue un poco diferente. Un dia visitamos a una señora quien nos contó que estaba muy triste de que sus hijos no iban a pasar las vacaciones con ella porque habían preferido ir a vacacionar a alguna otra parte y pues que gachos sus hijos no?? Osea super mal agradecidos por dejar a su mama sola y no dedicarle tiempo de calidad a la familia y oh snaps!!! … toda mi vida yo habia hecho precisamente lo mismo, en mi lista de prioridades mi familia no figuraba. Ese dia aprendi a valorar a las personas en general y me di cuenta que necesitaba hacer espacio para mi familia porque en cualquier momento podrían desvanecerse.

El 2016 fue un año super padre pero también yo creo que ha sido el año con más subidas y bajadas emocionales que he vivido, también uno de los más tristes (casi le gana a mi 2011), pero con mis casi 30 años de “madurez” y una lista gigante de cosas que me han pasado la rompí.

“We are the sum total of our experiences. Those experiences – be they positive or negative – make us the person we are, at any given point in our lives. And, like a flowing river, those same experiences, and those yet to come, continue to influence and reshape the person we are, and the person we become. None of us are the same as we were yesterday, nor will be tomorrow.”

― B.J. Neblett

Cada experiencia nos hace mas fuertes, cada decisión buena o mala que tomamos nos abre un camino nuevo. Considero que los malos ratos son necesarios para llegar al final del arcoiris, ¿que chiste tendría la vida si viviéramos dentro de la burbuja todo el tiempo? Y ojo, no estoy diciendo que le agradezco a la vida por los malos ratos, si no por las nuevas oportunidades que nos presenta, la fortaleza para no perder la esperanza y desistir en lo que estas llegan y la sabiduría para reconocerlas y tomarlas.

Por si no me explico les comparto una quote que me gusta mucho de la movie “Evan Almighty” donde Dios (Morgan Freeman) tiene una conversación con la esposa de Evan (Steve Carell) que describe exactamente lo que estoy tratando de decir:

God: Let me ask you something. If someone prays for patience, you think God gives them patience? Or does he give them the opportunity to be patient? If he prayed for courage, does God give him courage, or does he give him opportunities to be courageous? If someone prayed for the family to be closer, do you think God zaps them with warm fuzzy feelings, or does he give them opportunities to love each other?

Hay muchos que no comparten mis creencias lo cual esta cool, la neta aquí no trato de convertir a nadie tampoco es oligatorio que crean en las mismas cosas que yo, solo comparto porque me gusta escribir y recibir feedback.

El tema que estuvo en mi cabeza toda la semana fue “El amor de Dios” y wuuu si que bonito es,  pero ¿como sientes el amor de Dios?, esta cañon sentir la reciprocidad y darte cuenta de que Dios no se aparta. Yo siento ese amor con mi familia porque a pesar de las adversidades y las diferencias que tenemos aqui seguimos haciendo que nuestro equipo llegue a la final. 

Como comentarios extra:

  • Hoy mi papá hizo una oración, jamas lo habia escuchado orar. #Goles
  • Intercambio tips viajeros.
  • Bonitas vacaciones para todos, pásenla increíble!!!!

FUGA!

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